zarcoguerrero
la cultura cura
Entrevista por Eduardo Barraza
Hago arte como una manera
de promover un cambio social. Me inicié
dentro del Movimiento Chicano, el cual nos
dio un tema y un lema: “la cultura cura.” Los
artistas nos dimos cuenta que se podía curar
a la comunidad con el arte. Fui un Chicano
típico; nací y crecí en Arizona. Nunca aprendí
nada de mi cultura ni me veía retratado en
los medios. Mis padres y abuelos me
inculcaron una herencia indígena, y a tener
orgullo en mis antepasados. Mi papá hacía
rótulos y era retratista en la ciudad de Mesa,
Arizona, en donde vivíamos. Él nació en
Florence y mi mamá en Phoenix. Fui criado
viendo a mi papá que siempre hacía algo
creativo. Mi mamá era confeccionista de
vestidos. Desde  mi infancia yo creaba; ella
decía que yo era artista. Nunca pensé de
otra manera; ahora mis hijos llevan el arte
en ellos. Las primeras máscaras que vi fue
en Guadalupe, Arizona, en donde se
manifiesta la herencia Yaqui. Mi papá me
llevaba a las ceremonias indígenas.
Fotografía de Yolie Hernandez
HISI © 2006
En 1972 fui a Cuernavaca en el estado de Morelos, México, a visitar al maestro Francisco Zúñiga y a estudiar el
muralismo. Acudí a la Fundación Águila de Bronce en el la Ciudad de México y aprendí a hacer armazones, vaciado
en cera y en bronce. Conocí a los mejores artistas, incluyendo David Alfaro Siqueiros, y llegué ir a su taller. Me
influenció muchísimo el arte de México. Vi los murales y las pinturas en México, redescubrí mis raíces. También me
inspiró mucho el arte precolombino. Conocí a “Los Mascarones” grupo de teatro.

Aunque la máscara fue uno de los instrumentos más importantes de las culturas antiguas, los artistas no
estábamos utilizando su poder para promover la cultura. Yo pude ver que en México y en el sur todos los artistas
querían ser muralistas o poetas, pero se habían olvidado de la máscara. Por puro destino caí en el mundo de las
máscaras. En Tepoztlán, Morelos, conocí a los mascareros y  estuve fascinado con la tradición de la máscara en
México. Sólo los indígenas estaban haciendo máscaras. Aunque yo no tenía recursos, los indios del estado de
Guerrero me animaron a hacer máscaras. El mexicano, el indio ha contribuido con ella a la humanidad. Yo quise
seguir con esa tradición milenaria.

La máscara expresa el sentimiento humano en la cultura. Personalmente, uso la máscara para hablar de temas
sociales en las escuelas. Las reacciones de la gente es muy fuerte: tienen miedo de la máscara, aunque sea
agradable, les causa miedo. A otros les fascina, les encanta, por que es la expresión humana. Mi plan es ofrecer un
servicio cultural aquí en la ciudad de Mesa. Mi trabajo artístico ha sido un servicio social, por eso la gente ha
aceptado lo que hago. Yo siempre he querido que el pueblo se vea reflejado en mi labor artística. Me considero
logrado, pues me he podido ganar la vida como pintor, escultor, músico y  educador. Mi arte se interesa en la
problemática del barrio, los sueños de la gente.

Como artista que usa el arte para promover el cambio social, en la actualidad me preocupa la situación de los recién
llegados, de los indígenas, de los jóvenes. Me interesa cambiar a la sociedad con la no-violencia, que la gente tenga
dignidad, y que se haga justicia para todos. Yo veo dos caras: una que acepta los cambios y otra que no. Como
mascarero mexicano veo la dualidad, buena y mala. Existe discriminación; yo lo veo. No me afecta personalmente
pues por el arte pude sobresalir a través de todo lo que es negativo.

Después de 30 años, el trabajo Chicano está siendo reconocido por los museos; las puertas están abiertas. El arte
es el espejo de la comunidad, de lo que tenemos como pueblo, de todo lo que tenemos para contribuir en la
sociedad. Siempre estoy conociendo artistas nuevos, estoy emocionado que mi hijo Quetzal sea parte de ellos, es
muy buena onda, y me encanta. Los nuevos artistas son como semillas brotando. Nosotros tuvimos a César
Chávez, quien fue mayor que la vida; el nos dio inspiración. Me encanta que los jóvenes vean eso en nosotros, que
pavimentamos el camino. Ellos vienen con mucha fuerza

Hay mucho trabajo por delante. Las fuerzas de los medios de comunicación están en contra, la televisión promueve
la violencia, la discriminación en contra gente de color, la delincuencia. Hay mas discriminación en contra los dueños
naturales de la tierra, nosotros tenemos el derecho de vivir en esta tierra, aquí están enterrados nuestros muertos
debajo de nuestros pies. Nuestra causa es una lucha continua. Las tradiciones nos enseñan a vivir y a morir como
los nativos. Mantener la naturaleza al final de todo es lo que cuenta. Me gustaría que la gente indígena tuviera otra
vez su dignidad y su orgullo en la sociedad moderna y que podamos todos tener la visión esa idea del valor que
tienen los pueblos indígenas.
BARRIOZONA
Fotografía de Eduardo Barraza HISI © 2006
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Expresión Bilingüe de la Comunidad
Publicada por el Instituto Hispano de Asuntos Sociales