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Ideología de lucha de legendaria pandilla juvenil “Los
Panchitos” permanece firme en defensa de la juventud
Por José Luis Moreno Salinas, “El Hacha”
Especial para BARRIOZONA
Ciudad de México. Diciembre 7, 2009 Regresar al Artículo
Antecedentes Socioeconómicos de la Banda de “Los Panchitos”
En los años 70s a nivel mundial se llevaron cambios en todos los
sentidos, alcanzando éstos a los adolescentes y jóvenes en la
búsqueda de nuevas oportunidades en los campos laborales,
estudiantiles, culturales, etc., siendo los movimientos
estudiantiles los más activos.
En México los movimientos no se podían quedar atrás, en el año
68 ocurren con el fin de pedir la desaparición del cuerpo de
granaderos por ser un grupo de la policía que en lugar de ser
preventivo era represor, pues en esa época ser joven era
sinónimo de delincuente.
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Basados en el único recurso que teníamos que era la organización, "Los Panchitos" quisimos defender
nuestros ideales y nuestros intereses para salir de la pobreza y la marginación, y tener acceso al trabajo
y a la educación.
Dicho movimiento tuvo su máxima expresión del mes de julio al mes de agosto de 1968, el cual culmina con el
movimiento estudiantil que trajo como consecuencia una matanza el 2 de octubre, lo que significó un parte aguas en la
vida política del Estado. Así como la experiencia que dejó la organización de los jóvenes de esa época, la cual se
traslada a las colonias populares que van creciendo en los llamados cinturones de pobreza ubicados a las orillas de la
gran ciudad de México, mientras que en el sur poniente surge una forma nueva de organizarse de los “chavos”. Sin
embargo, éstos fueron reprimidos por la policía por el simple hecho de ser pobres y tener el gusto por la música de rock.
Estos jóvenes representaban a los hijos de familia que venían del interior de la república en busca de mejores
oportunidades para tener un estilo de vida digno. Sin embargo se van dando cuenta que al llegar a la ciudad a sus
padres los vejan sin darles la seguridad a la que la policía estaba obligada, y es cuando como un grito de protesta y
rebeldía surge la banda conocida inicialmente como los “Sex Panchitos”, y que posteriormente se limita únicamente al
nombre de “Los Panchitos”, movimiento que confronta al Estado represivo de las autoridades y la sociedad en general
en esos tiempos.
¿Cómo Nace la Banda de “Los Panchitos”?
La Banda de “Los Panchitos” surge en el sur poniente de la Ciudad de México, en la delegación Álvaro Obregón, en el
año 1978, paralelo al inicio del movimiento “punk” que tenía su origen en Inglaterra.
Fue entonces cuando yo, José Luis Moreno Salinas, alías “El Hacha”, junto con otros amigos que compartían los
mismos ideales que yo, formamos dicha banda como un movimiento juvenil para frenar la represión, marginación y
discriminación por parte del sistema político y de la sociedad hacia los jóvenes y adolescentes, ya que buscábamos ser
escuchados y ser tomados en cuenta para gozar de buenas oportunidades.
Debido a que yo era líder estudiantil en la Secundaria ETI 118 gozaba de cierta empatía con el alumnado no sólo de esa
escuela, sino de las demás que pertenecían a la Delegaciones Álvaro Obregón, Miguel Hidalgo y Cuajimalapa, situación
que me ayudó a convocar a jóvenes en la búsqueda de cambiar el régimen político de ese momento. Y fue así como
poco a poco más hombres y mujeres se integraban a la banda, a pesar de los riesgos que esto implicaba, pues era la
policía quien se encargaba de someternos a base de golpes, ofensas y abusos para frenar lo que estábamos iniciando.
Sin embargo nada nos detuvo, y logramos tener una masa de 70 personas entre jóvenes y adolescentes que dimos
origen a la banda de “Los Panchitos”, pero con el paso del tiempo se unificaron otras bandas del Distrito Federal y del
Estado de México, dando un total aproximadamente como de 10,000 bandas, de las cuales yo era el líder y
representante. de ellos, que ante cualquier situación nos apoyábamos y nos defendíamos de las injusticias y los
ataques, tanto de autoridades como de las bandas que eran enemigas nuestras como es el caso de los “Buk”.
Es por esto que, basados en el único recurso que teníamos que era la organización, quisimos defender nuestros
ideales y nuestros intereses para salir de la pobreza y marginación en la que estábamos, y para poder tener acceso al
trabajo y a la educación, pues la falta de todo esto traía como consecuencia la desintegración familiar.
Ante esta nueva forma de organizarse no se hizo esperar la respuesta a este movimiento, pues los jóvenes eran
tachados de delincuentes, sobre todo si se trataba de los llamados “chavos banda”, que por su simple apariencia y su
forma de vestir se les relacionaba con “Los Panchitos”, influyendo en esto la prensa amarillista de la época, pues ante
cualquier acto delictivo que se cometía en la Ciudad de México o en el Estado de México, se le atribuía a nuestra banda,
dando como perfil delincuencial que perjudicaba a la ya distorsionada y triste realidad de la banda.
Aunado a esto se nos atribuían delitos de robo, homicidios y hasta violaciones, lo cual siempre fue una mentira, pues lo
único que hacíamos era compartir el gusto por la música de rock, y a lo único que llegábamos eran las peleas
callejeras, pero sin el afán de lastimar ni ofender a las personas que no tenían nada que ver con nosotros.
Muchas de las cosas que se cuentan de “Los Panchitos” son sólo leyendas urbanas que se inventaron para alarmar a
la gente y justificar algunas fallas en el sistema penitenciario y de justicia en la Ciudad, pues hicieron pagar a justos por
pecadores, sometiéndonos a varios de nosotros a juicios penales sin haberse demostrado nuestra responsabilidad.
Tal fue mi caso, ya que estuve privado de mi libertad durante 3 años y medio como presunto responsable de los delitos
de robo, homicidios y violación, saliendo libre en el año de 1986 absuelto totalmente de los delitos que se me acusaba.
Sin embargo, cabe mencionar, que aún estando preso y de que se me consideraba como enemigo público número uno,
de acuerdo a la catalogación que me dieron los medios de comunicación amarillistas, dentro del Reclusorio Oriente de
esta Ciudad fomenté el deporte y la cultura, promoviendo un programa de alfabetización para los internos que tuvieran
interés en superarse, situación que desconcertó a los mismos medios que me atacaban, los cuales finalmente
reconocieron la labor importante y humanitaria que realizaba.
Formación y Trayectoria de José Luis Moreno Salinas, “El Hacha”
Nací el día 16 de Junio de 1962 en la Ciudad de México, Distrito Federal. Soy hijo del Señor Luis Moreno Carrasco y de la
Señora Elpidia Salinas Romero, quiénes me brindaron una formación tradicionalista y con principios bien cimentados.
Durante mi niñez fui un pequeño tímido y retraído, con pocos amigos y una vida social muy restringida, ya que de
acuerdo a las reglas impuestas por mis padres, no se me permitía salir a convivir con los niños que vivían por mi casa;
mis únicas distracciones eran practicar futbol americano y observar desde el balcón de mi casa cómo todos se reunían
en la calle para jugar.
Cursé la educación primaria en la Academia Militarizada México en la Ciudad del Distrito Federal en el año de 1969
concluyendo en 1974. Posteriormente ingresé a la secundaria Escuela Técnica Industrial No. 118 (E.T.I.) de 1976 a
1978, para pasar a la Escuela Vocacional #2 Miguel Bernad de 1981 a 1984, equivalente a la preparatoria. A principios
de la década de los 90s cursé estudios en Long Beach, California, Estados Unidos.
En 1981 hay una redada en el Distrito Federal donde me tuvieron detenido por ser líder de Los Panchitos por un lapso
de 3 meses. En 1985 me vuelven a detener por los mismos delitos que en 1981, y tuve que enfrentar un juicio por tres
años del cual salí absuelto en 1988.
Una vez que me convertí en un joven, descubrí que a diferencia de los demás chicos de mi edad, tenía un ideal y un don
de liderazgo que hacía que muchos de los alumnos de la secundaria me siguieran y se identificaran conmigo. Fue
entonces cuando me eligieron como presidente de la Sociedad de Alumnos, haciendo una labor impresionante dentro
del núcleo escolar que me llevó a relacionarse con otras escuelas y hacer más extenso el movimiento.
A partir de ahí, me convertí en un personaje reconocido entre los jóvenes, lo que me permitió ingresar a la Vocacional #2,
en donde ocupé el cargo de presidente del Grupo Cultural y Social de los Insurgentes.
Sin embargo, las cosas en mi hogar eran muy diferentes, ya que mi padre siempre quiso someterme a su régimen de
educación casi militar, lo que ocasionó la rebeldía por parte mía y mientras más poderío adquiría debido a mi manera
de atraer a la gente (sobre todo al sector juvenil) cambié de ser un niño tímido a un joven con carácter y determinación.
Para ese entonces ya me llamaban “El Hacha”, y aunque mis amigos eran reducidos, otras bandas bajaban hasta la
Colonia Daniel Garza, en Tacubaya, para pedirme ayuda y poder vencer a los enemigos. Fue así como poco a poco se
fueron congregando más chavos, al grado de haberse juntado hasta 500 muchachos que se enfrentaban a las bandas
contrarias como Los Buk, provocando el terror en la gente que nos veía como pasábamos con cadenas, piedras y palos,
dispuestos a dejar su espíritu en cada batalla.
Fue así como yo, “El Hacha”, me convertí en el líder y dirigente de la emblemática banda de Los Panchitos, quien
conjuntamente con otros integrantes de la banda movilizaron el Distrito Federal, y marcaron una época que aún es
recordada por las personas de ese tiempo.
Algunos nos recuerdan como una banda que los tenía aterrorizados debido a nuestras confrontaciones, en las cuales
destruíamos todo a nuestro paso. Otros recuerdan que éramos chavos con espíritu de lucha y altruismo, que nos
preocupábamos por proteger a los más vulnerables, y que se unían e incluso para causas nobles. Tal fue el caso del
temblor del 85, cuando ayudamos al gobierno del Distrito Federal a quitar escombro y a rescatar a las personas que
estaban sepultadas entre las ruinas.
Sin embargo y pese a todo esto, como mencioné anteriormente, en el año de 1981 una redada se hizo presente en la
Ciudad de México en busca mía por ser el líder de Los Panchitos. Yo era el blanco perfecto para distraer a la gente de la
realidad política del país, centrando las atenciones en la captura de “El Hacha”. Me convertí en la persona más buscada
de la ciudad, pues se me atribuían diversos delitos, por los cuales caí preso mientras se abría una investigación que a
final de cuentas arrojó mi inocencia.
No todo paró ahí. Una vez que conseguí nuevamente mi libertad, y en base a la popularidad y liderazgo que adquirí, tuve
la oportunidad de conseguir logros que hasta la fecha me llenan de satisfacción. En 1984 elaboré y presenté un
proyecto que fue aceptado por el departamento de Desarrollo Social de la Delegación Álvaro Obregón y me permitieron
obtener un local que anteriormente era un cine abandonado. Ahí implementé un Centro Social ubicado en la Colonia
Molinos de Santo Domingo, el que tenía por nombre Coordinación Juvenil Sex Panchitos, y en donde se realizaban
actividades sociales, culturales, recreativas y deportivas.
Tiempo después tuve oportunidad de participar como orador en un foro al aire libre con el ex-Presidente de la República
Carlos Salinas de Gortari, quien en ese entonces era candidato a la presidencia, obteniendo su reconocimiento e
incluso su interés para que me uniera a su equipo de abogados consultores de la República.
Así mismo, participé nuevamente en un concurso de oratoria organizado por la Escuela Libre de Derecho, en foros
juveniles por parte del Desarrollo Social de la Delegación Álvaro Obregón. En el año 1989 presenté un proyecto para la
adquisición de un gimnasio para complementar el Centro Social del cual era dirigente, además de implementar
conferencias y platicas ecológicas, círculos de estudio para la alfabetización y regulación en primaria y secundaria.
Coordiné con maestros y directores de escuelas en la Colonia Santo Domingo y autoridades de la Delegación Álvaro
Obregón para sumar esfuerzos en una lucha contra la farmacodependencia y drogadicción. De 1990 a 1991 fui invitado
por la Delegación Miguel Hidalgo para participar en el programa piloto “Programa Integral de la Mujer al Desarrollo”
coordinando actividades en la misma Delegación (PINMUDE).
También participé en investigaciones psicológicas del Niño de la Calle y Menor Trabajador, coordinada por el psicólogo
José Gómez Hernández. Del 2003 al 2006 trabajé en la Procuraduría de Justicia del Distrito Federal, adscrito a la
Subprocuraduría en Averiguaciones Previas Centrales, realizando trabajos de investigación y obteniendo un
reconocimiento por parte del Procurador de Justicia, el Maestro Bernardo Batiz Vásquez, del Jefe de Gobierno Alejandro
Encinas Vásquez, y del Secretario de Seguridad Pública, Joel Ortega Cuevas, por el operativo parques y jardines
dispuesto para la captura y aprehensión de Juana Barraza, alías la “Mata Viejitas”. De igual forma me fue extendido por
el Subprocurador un reconocimiento por haber colaborado en la captura de un defraudador.
Como parte de mi preparación dentro de la Procuraduría, asistí a Estados Unidos de América al Seminario acerca de
los laboratorios clandestinos de metanfetamina, La Mara Salvatrucha, y el Grafiti Subliminal, en donde obtuve un
reconocimiento por parte de la D.E.A., agencia contra las drogas en Estados Unidos por mi participación, el cual tiene
valor curricular.
Recientemente trabajé dentro de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal desempeñándome como asesor político
del Diputado Humberto Morgan Colón, Presidente de la Comisión de Participación Ciudadana.
Tuve oportunidad de coordinar varias campañas políticas con resultados considerables, lo que me llevó a conocer
diversas personalidades de ese medio con las que colaboro a través de mis proyectos que se inclinan por apoyar a las
nuevas generaciones, implementando la erradicación de las drogas, el alcoholismo, pandillerismo y la delincuencia. He
conseguido la participación de jóvenes de diferentes estratos sociales mediante la concientización de los mismos,
realizando trabajos comunitarios y estableciendo una relación estrecha entre padres, hijos y sociedad.
De esta manera, mi mayor interés es que no se cometan los mismo errores del pasado y se dé el impulso que los
jóvenes y adolescentes necesitan para que tengan acceso a mejores posibilidades de desarrollo integral alejados de
las cosas y tentaciones que les pueden perjudicar, estableciendo un núcleo de respeto con la autoridad, fortaleciendo la
confianza hacia el Estado, sin pretender solamente imponer reglas, sino enseñando y hablando el mismo idioma que
ellos.
Qué Motivó el Surgimiento de la Asociación Movimiento el Hacha A.C.
La participación de los habitantes de las colonias populares en zonas urbanas marginadas del Distrito Federal en pro
de transformar su entorno y desarrollar una mejor calidad de vida para ellos dio surgimiento a la Asociación Movimiento
el Hacha A.C.
Las condiciones actuales de nuestro país y el momento de crisis que vivimos, nos dan la pauta para proponer y actuar
ante las desigualdades sociales, económicas, culturales y políticas.
En nuestras colonias vivimos estas condiciones adversas y sólo mediante la acción organizada enfrentaremos la crisis
y el desempleo beneficiando a los estudiantes desertores del sistema educativo, obreros, técnicos, empleados públicos
y privados, deportistas, artesanos, profesionales y la mujer, que durante años ha permanecido en la marginación y el
rezago total, poniendo especial atención en los niños de la calle y el menor trabajador, así como a las personas de la
tercera edad, conocida también como la edad de oro.
La Asociación Movimiento el Hacha A.C. tiene la finalidad de brindarles la oportunidad, el apoyo y el espacio de
esparcimiento, recreación, cultura, educación, deporte, capacitación en el trabajo, ecología, atención y mejoramiento de
la vivienda, así como de organización social, entre otros aspectos, propiciando la gestión de responsabilidad y
compromiso con la comunidad y nuestra ciudad con mayores oportunidades de participación y mejor infraestructura
social.
La Asociación Movimiento el Hacha es una Asociación Civil que surge debido a la enorme necesidad de crear un
organismo que defienda y salvaguarde los intereses de la sociedad.
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