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La inyección letal y la pena de muerte
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Por el Instituto Hispano de Asuntos Sociales
Radiografía de la Pena de Muerte
La cámara de ejecución en la prisión
estatal del estado de Florida, en
donde se llevan a cabo ejecuciones
por medio de inyección letal.
Foto: Cortesía del Florida Department of
Corrections
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Publicado por el Instituto Hispano de Asuntos Sociales en Phoenix, Arizona
LA HISTORIA ESTÁ
A PUNTO DE CAMBIAR
Periodismo de Base Comunitaria
Barriozona Magazine
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Phoenix, Arizona -  El prisionero a ser ejecutado es acostado sobre
una camilla con ruedas, siendo sujetado por las muñecas y los
tobillos mediante bandas de correa. La cabeza del prisionero es
dejada suelta. Una vez inmovilizado, dos tubos intravenosos, uno en
cada brazo, le son insertados. Los tubos intravenosos son
introducidos a través de una abertura sobre la pared que lleva a
antesala, en donde se encuentra la persona que llevará a cabo la
ejecución.

Una vez que se han colocado los tubos, una cortina puede abrirse
para permitir a los testigos presenciar la ejecución. Acto seguido, se
le da al prisionero una oportunidad para hacer una declaración final,
ya sea verbal o escrita. La declaración es grabada, y después
divulgada a los medios informativos.

Una vez que los tubos intravenosos son insertados, una solución
salina comienza a fluir por ellos. En los estados en los que se usan
ventanas regulares en las cámaras de ejecución, la persona a morir
puede voltear su cabeza y mirar a los testigos. En los estados en los
que se usan espejos especiales en vez de ventanas regulares, los
testigos no pueden ser vistos por el prisionero, pero los testigos si le
pueden ver.

A menos que una llamada de último minuto sea recibida de parte de
funcionarios estatales, la ejecución prosigue de acuerdo a como ha
sido planeada. Aunque existe una máquina de inyección letal, la cual
fue usada alguna vez por varios estados, la mayoría de los
gobiernos prefieren llevar a cabo las inyecciones manualmente,
debido al temor de una falla mecánica de la máquina.



El grupo de personas que llevan a cabo la ejecución están ya sea en
un cuarto separado o detrás de una cortina, y no pueden ser vistas
por los testigos o el condenado a morir. A la señal del guardia, el
grupo comienza a inyectar dosis letales de dos o tres drogas en los
tubos intravenosos. En algunos estados usan varias personas para
que todas inyecten las drogas en los tubos, pero sólo una de esas
personas está en realidad suministrando la inyección letal. Ninguna
de estas personas sabe quién administró la dosis letal al cuerpo del
prisionero, ni quién la inyectó en una bolsa.

Las drogas son administradas en el siguiente orden:

Droga Anestésica: El sodio tiopental, cuya marca de laboratorio es
conocida como Penthotal (Laboratorios Abbott), es la droga que
induce al prisionero en un sueño profundo. Esta droga es un
barbitúrico que produce una anestesia general cuando se suministra
por el método intravenoso. Esta puede alcanzar concentraciones
clínicas en el cerebro dentro de un lapso de 30 segundos. Cuando
esta droga se usa en operaciones quirúrgicas, la cantidad inyectada
fluctúa de 100 a 150 miligramos. Cuando se usa en ejecuciones de la
pena de muerte, se pueden llegar a administrar hasta 5 gramos de
Pentothal. Esta dosis por sí misma constituye una cantidad letal.
Algunos creen que después que este anestésico es inyectado, la
persona ya no siente nada. Después de inyectado el Penthotal, una
solución salina enjuaga la línea intravenosa.

Agente Paralizante: El bromuro de pancuronio, conocido también
como Pavulon, es una sustancia para la relajación muscular la cual se
suministra en una dosis que detiene la respiración, ya que paraliza el
diafragma y los pulmones. Normalmente, esta droga entra en efecto
dentro de uno a tres minutos después haber sido inyectada. En
algunos estados, esta droga es suministrada en cantidades de
hasta 100 miligramos, una dosis mucha mayor que la usada en
operaciones quirúrgicas, en la que utilizan aproximadamente de 40 a
100 microgramos por cada kilogramo de peso en el cuerpo. Una
solución salina enjuaga de nuevo la línea intravenosa.

Agente Tóxico: Cloruro de potasio es administrado en una dosis
letal para interrumpir las señales eléctricas que son esenciales para
las funciones cardíacas. Esto induce al prisionero a tener un infarto.
Dentro de un minuto o dos, después que este tóxico ha sido
inyectado, un médico o técnico de medicina declara oficialmente
muerto al individuo.

La cantidad de tiempo que transcurre desde que el preso sale de su
celda hasta que es declarado muerto es de aproximadamente 30
minutos. La muerte ocurre en alguno momento dentro de cinco a 18
minutos después de que la orden de ejecución ha sido dada por el
guardia. Después de consumada la ejecución, el cuerpo sin vida es
puesto en una bolsa especial y llevado al médico forense, quien
puede llevar a cabo una autopsia. El cadáver es reclamado por los
familiares o sepultado por autoridades estatales.   

Artículos de “Barriopedia” son creados por el Instituto Hispano de Asuntos
Sociales para informar y educar a los lectores de Barriozona. La información
puede ser usada para fines educativos de investigación, atribuyendo el
crédito a: BARRIOZONA/HISI Barriopedia se especializa en crear artículos
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