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La Cruz y el Azadón
Un Relato de César Chavez
Por Dr. Santos C. Vega
BARRIOZONA
Marzo 15, 2006
La sed de justicia de César Chávez ardió en su corazón cuando su padre fue despojado de su casa y granja en Yuma,
Arizona. Su padre recuperó su tierra, perdiéndola más tarde a causa de impuestos no pagados. Esto sucedió cuando no
había trabajo ni dinero, durante la Gran Depresión de los años 1930’s.
La Familia Chávez se mudó a California, en donde trabajaron como campesinos migrantes. César Chávez, un niño
robusto de abundante cabellera negra, de apenas 11 años en 1938, trabajó en las cosechas. Millares de familias México-
Americanas y sus hijos laboraron de sol a sol, desde el comienzo hasta el final del día, año tras año, ganando la
cantidad cualquiera que los dueños de las tierras de cultivos les pagaban. El uso de pesticidas, el calor, las largas
horas, las pobres condiciones sanitarias, y la carencia de agua potable, hicieron inseguras las condiciones de trabajo.
Las autoridades civiles no ayudaron; al público en general no le importó. Los trabajadores del campo, a diferencia de los
empleados de la industria automotriz, de las minas, y de todos los otros empleos, no podían negociar por sus
beneficios; ellos necesitaban un sindicato laboral.
César Chávez se dio cuenta que para los campesinos, escapar de la prisión de la pobreza sería a través del duro trabajo
y la educación. Pero, ¿cómo podría ser esto, si una familia se pasaba todo el tiempo trabajando en los campos,
emigrando de un trabajo al siguiente? De alguna manera, el mismo César logró terminar el octavo grado después de
haber asistido a 37 escuelas. Algunas escuelas estaban segregadas, y cuando el asistió a una escuela integrada, sintió
las punzadas del racismo, de las miradas fijas sobre él, el castigo por hablar español, y el aislamiento.
Como muchos otros jóvenes México-Americanos, César Chávez se enlistó en las fuerzas armadas, escapando del
barrio y de los campos de siembra cuando ingresó a la Marina Naval de los Estados Unidos. Después de su baja
honorable, César fue a trabajar con la Organización de Servicio a la Comunidad (CSO) como organizador. Ahí aprendió el
servicio comunitario y la organización.
Sin olvidarse nunca de las experiencias de injusticia sufridas por los campesinos, y en su búsqueda de la justicia, César
Chávez se abstuvo de comer para organizar a los trabajadores del campo. En 1962, César fundó la Asociación Nacional
de Campesinos, más tarde llamada Campesinos Unidos. Aprendió y se inspiró de sus estudios de Jesucristo, Mahatma
K. Gandhi, y Martín Luther King, Jr. En su afán de justicia, César unió el sacrificio del ayuno, la oración, la fe, y la no-
violencia, con las actividades de la Unión y de la Huelga, con las marchas bajo los estandartes de Nuestra Señora de
Guadalupe y del Águila Azteca, con los boicots, y recibiendo el apoyo de distintas agrupaciones nacionales.
Los poderos dueños de los campos de cultivo sucumbieron y negociaron contratos con los Campesinos Unidos. El
compromiso de César Chávez para organizar a los trabajadores agrícolas resultó en incrementos en la paga, seguridad
en el lugar de trabajo, beneficios de salud, y mejoras en la vivienda para sus familias. La unidad de su fe y el sacrificio de
los campesinos que cosechaban las siembras o que trabajan con el azadón, es la historia de la vida de César Chávez.
Su vida demuestra la relación de su corazón y de su alma con las actividades de la organización de su sindicato.
Santos Vega © 2006
Copyright © 2006 Hispanic Institute of Social Issues
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