Obesos, Árabes y Musulmanes Pierden en Contra de
Latinos y el Idioma Español en Estados Unidos
La encuesta revela aspectos interesantes acerca del español, los latinos, la inmigración legal e ilegal, y
hacia quiénes enfocan sus prejuicios los estadounidenses.
Por Eduardo Barraza
Fotos por el autor
Phoenix, Arizona. Marzo 10, 2008 – De acuerdo a una encuesta* realizada por la cadena noticiosa ABC
en Estados Unidos —publicada el lunes 8 de octubre— el idioma español en los Estados Unidos es
generalizado y aceptado por la mayoría de los estadounidenses. Solamente a una tercera parte de la
población que tiene contacto con este lenguaje —afirma la encuesta— les molesta, mismos que tienen
actitudes más negativas hacia los inmigrantes y los hispanos en general.
Únicamente un 10 por ciento de ciudadanos de este país, reporta la ABC, reconocen cualquier tipo de
prejuicio en contra de hispanos — muchísimo menos que el número de personas que en encuestas
anteriores han reportado sentir prejuicios basados en la raza, en contra de personas con exceso de
peso o en contra de árabes y musulmanes. Sin embargo, aclara la encuesta, 8 de 10 personas que
escuchan principalmente el idioma español dicen molestarles.
La encuesta fue realizada por el programa nacional de noticias “Good Morning America”, y muestra
también que el 78 por ciento de los encuestados están en contacto, frecuentemente o algunas veces,
con personas que hablan primordialmente el español en vez del inglés en Estados Unidos. La cifra
incluye un 55 por ciento que dice oír español muy frecuentemente.
Lo revelado en esta encuesta afirma que el hecho de ser molestado por el idioma español no es
afectado por la frecuencia con la que la gente lo escucha. A los individuos que les molesta oír a alguien
hablar en español, son los mismos que demandan reglas de inmigración más estrictas y quienes tienen
opiniones más negativas respecto a la inmigración en general, particularmente acerca de los inmigrantes
sin documentos legales. ABC aclara que la encuesta fue realizada en el idioma inglés.
Ahora, es interesante notar que la cadena ABC también llevó a cabo una encuesta enfocada no sólo en
materia lingüística, sino también acerca del recurrente y malentendido tema de la inmigración a Estados
Unidos. En este caótico e incendiario tópico, ABC no dice nada nuevo cuando establece que el tema de la
inmigración permanece siendo un desafío político, y que después de la postergación —eso es lo que es
solamente— de la vapuleada reforma migratoria, la situación está tan polarizada como puede estar.
Yendo a los resultados de la encuesta en el terreno de la inmigración, dos personas de cada diez —por
un lado— piensan que el gobierno está haciendo lo suficiente para detener a personas sin permiso de
entrar al país; por otro lado, la mayoría, el 58 por ciento, favorece una senda para que los que carecen
de estatus local puedan llegar a obtener la ciudadanía —lo que se refiere a la también zarandeada
propuesta de que a los que ya están aquí indocumentados se les de la oportunidad de pagar una multa
y cumplir otros requisitos como condición para regularizarse. La encuesta insiste en que a quienes les
molesta tener contacto con individuos que se comunican en español, son los mismos que decididamente
son más antagónicos respecto a la política migratoria de legalización.
En este agitado grupo, el 92 por ciento piensa que el gobierno no está trabajando lo suficiente para
evitar que el flujo migratorio siga avasallando cual tsunami demográfico las fronteras estadounidenses;
esa cifra del 92 por ciento cae hasta un 55 por ciento cuando se trata de aquellos a quienes el español
no les molesta. El apoyo —continuamos citando la encuesta— para formular una senda hacia el estatus
legal, similarmente, es 19 puntos más alto entre la gente a la que no le importa comparada con los que
no pueden tolerar el español.
No es de sorprender que quienes abanderan la causa de fronteras amuralladas —de acuerdo a la misma
encuesta— son personas mayores de edad —la resaca de quienes les hicieron la vida de cuadritos a los
Afro-Americanos— y que residen en áreas no urbanas en el Medio Oeste y el Sur de Estados Unidos. Los
que menos están en contra son los adultos jóvenes, miembros del partido demócrata, y que están
mejores educados. El apoyo más alto por un programa para obtener un estatus legal viene de los
adultos jóvenes.
ABC también formuló preguntas en su encuesta referentes a la inmigración legal y la ilegal. En términos
generales, los estadounidenses no tienen ningún problema con los inmigrantes, sino con aquellos que
están en el país sin documentos. La mayoría, el 54 por ciento, dicen que los inmigrantes ilegales
perjudican más al país de lo que lo benefician. Pero el 59 por ciento dice lo opuesto acerca de los
inmigrantes legales —que ellos benefician más a Estados Unidos que perjudicarlo.
En este sentido, la encuesta vuelve a afirmar que el aspecto del lenguaje es un punto sensitivo que está
asociado con estas posturas, especialmente respecto a los inmigrantes ilegales. Entre a los que les
molesta quienes hablan en español, el 79 por ciento dice que, principalmente, los inmigrantes ilegales
perjudican al país. Y entre a quienes no les molesta el idioma español, una cantidad mucho menor, están
de acuerdo.
Quienes se llevan lo peor en la encuesta de ABC —reflejo del ambiente volátil que vivimos en estados
como Arizona— son quienes no tienen documentos para vivir y trabajar en Estados Unidos legalmente.
Sin embargo, la mayoría se inclina a pensar que el inmigrante legal beneficia más al país en vez de
perjudicarlo.
Interesantemente, la encuesta toca en el aspecto del prejuicio en contra de los hispanos en EE.UU. A
todos los encuestados se le pidió que evaluaran honestamente sus sentimientos acerca de este
segmento étnico. Uno de cada diez acepta tener al menos ciertas actitudes prejuiciosas. De acuerdo a
las Noticias ABC, en encuestas de años pasados un seis por ciento reportó prejuicios en contra de
judíos, 27 por ciento en contra de musulmanes, 25 por ciento en contra de árabes, y 35 por ciento afirmó
tener “sentimientos negativos” —no prejuicios en este caso— en contra de personas con exceso de peso.
A pesar de la enorme reacción negativa que la lucha por una reforma migratoria produjo —principalmente
a causa de la falta de carácter moral de quienes se autoproclaman sus líderes, no de la legítima
necesidad de los trabajadores— la percepción de que a los hispanos, latinos, etc., se les desprecia en
forma generalizada, es muy engañosa. La cultura, el idioma, y la idiosincrasia de los pueblos
latinoamericanos que viven en Estados Unidos continua en ascenso y tomando fuerza.
Es muy fácil —y peligroso— dejarse llevar por la negatividad. Muchos no la pueden soportar, prefiriendo
aliarse a las falacias de un sector minoritario de la población estadounidense que quiere pintar todo de
blanco y teorizar “el sueño americano” bajo un idioma único —el inglés. La fuerza cultural y lingüística del
español, aunada a la verdad esencial de la gama de razas y culturas que componen el pigmento
multicultural de Estados Unidos, es la misma fuerza que reclama el reconocimiento de nuestra identidad
en un país cuyo semblante latino se define progresivamente.
El idioma español, dijo una conocida conductora de un noticiero, no es el idioma de nuestros abuelos,
sino el de nuestros nietos. Y esto en Estados Unidos, el país en donde el español es el segundo idioma
que más se habla.
Los resultados y la encuesta pueden ser consultados (en idioma inglés) en este documento en formato PDF:
http://abcnews.go.com/images/US/1048a1Hispanics.pdf
* La metodología reportada por la ABC en su encuesta es la siguiente: se condujo por teléfono del 27 al 30 de
septiembre de 2007, entre una muestra nacional al azar de mil 35 adultos. Los resultados tienen un margen de
error de tres puntos.
Publicado por el Instituto Hispano de Asuntos Sociales en Phoenix, Arizona
LA HISTORIA ESTÁ A PUNTO DE CAMBIAR Periodismo de Base Comunitaria
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ENCUESTA La cultura, el idioma, y
la idiosincrasia de los pueblos
latinoamericanos que viven en
Estados Unidos continua en ascenso
y tomando fuerza.
SIGUE SIENDO EL REY En eventos
culturales como en el que se aprecia
a este mariachi cantando en español
en la ciudad de Chandler, Arizona, el
idioma español sigue teniendo
preponderancia entre Latinos y
Anglosajones. Una encuesta de ABC
confirma esta tendencia cultural.