La Pena de Muerte ¿Sirviendo a la Justicia?

Phoenix, Arizona - A causa de la imposibilidad de alcanzar un
consenso social acerca de la pena de muerte, el argumento de su
validez o ineficacia debe de ser expuesto no desde las plataformas
tradicionales de apoyo u oposición a la misma, sino a partir del
principio de qué tipo de servicio está prestando a la administración
de justicia. Cuando un ser humano es sentenciado a la pena capital,
el carácter intrínseco e irreversible de una condena de tal proporción
no puede permitir lugar para un equívoco. No cuando la exaltación
de la justicia es la finalidad suprema de una sentencia.
Los defensores y opositores a la pena capital esgrimen por igual sus
respectivos conceptos, causando una polémica mundial en la se
mantienen amurallados en sus correspondientes líneas de
pensamiento, inhábiles de persuadirse el uno al otro, y sofocándose
en un nudo de controversia y conflicto. Ensimismados en la validez
de sus silogismos, y obsesionados por establecer sus teorías en
leyes, quienes apoyan o se oponen al empleo de la pena de muerte
para sancionar el crimen en sus sociedades, omiten la verdad del
propósito del precepto penal: la justicia.
No hay duda de que la pena de muerte es la práctica penal más
controversial del mundo. Pero tan debatido tema no puede
resolverse en las trincheras de la polemica, sino en la búsqueda de
la justicia. Cuando los procesos jurídicos y penales carecen de esa
esencia, la multiforme y dudosa opinión pública mitifica falacias que
dejan a la razón en andrajos, y a la justicia en la indigencia. Los
estatutos son mancillados y las encuestas exaltadas. En un contexto
de convulsión social como éste, la pena de muerte o bien la más
mínima sentencia, son sólo sombras que anulan los ideales sociales.
La tesis que se presenta aquí es que la aplicación de la pena de
muerte, de ser válida, no solamente debe de constituir un castigo
justo, sino también ser administrada justamente, y asimismo
instituida donde ha sido abolida. Pero si la pena capital no
desempeña un servicio eficaz a la justicia, entonces en honor de la
justicia misma, debe de ser proscrita de los códigos penales de los
países que aún la emplean para castigar a sus peores criminales.
Pero, ¿qué elementos deben de ser considerados para poder
determinar lo anterior? ¿Qué razonamiento debe aplicarse para
implementar, conservar o prescribir la pena capital de las sociedades
del mundo? ¿Cuál es la finalidad de guardar o quitar la vida a un ser
humano que ha sido encontrado culpable de un crimen? De ser
válida la pena de muerte, ¿qué crímenes merecen sancionados con
tan grave castigo? Y de ser prohibida, ¿qué penalidades deben de
ser administradas para la que justicia sea servida adecuadamente?
Por Eduardo Barraza Mayo 18, 2001
Esta camilla es usada para llevar a
cabo ejecuciones de la pena capital
por medio de la inyección letal en el
Complejo Federal Correcional de
Terre Haute, Indiana. En esta
prisión fue ejecutado el terrorista
Timothy McVeigh en el 2001.
Foto: U.S. Government
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Publicado por el Instituto Hispano de Asuntos Sociales en Phoenix, Arizona
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