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Teatro Meshico: Propuesta Teatral de Rico Simbolismo,
Temática Contemporánea y Consciencia Social
Por Eduardo Barraza
BARRIOZONA

Febrero 12, 2010   

Phoenix, Arizona – A partir de su primera influencia pictórica durante su niñez y a través de tres décadas, el dramaturgo,
director teatral, actor y fundador de Teatro Meshico Mario Zapién, concibe, desarrolla y madura una visión escénica
cimentada en una problemática social fuertemente arraigada en la cultura latinoamericana y al empleo de sólidos
elementos simbólicos socioculturales. Zapién es un hombre de teatro fogueado en los rudimentos escénicos
tradicionales que han emanado en un teatro netamente popular, de alto contenido comunitario, y gran relevancia
temática contemporánea. No obstante, el papel de este dramaturgo radicado en Arizona se extiende —en base a la
formación y disciplina del taller teatral— al de un promotor de nuevas generaciones de actores y actrices de extracto
popular. Dentro del contexto teatral latinoamericano en español, el trabajo de Zapién y su Teatro Meshico ofrecen una de
las alterativas escénicas más representativas y serias de nuestro pueblos y culturas en Estados Unidos.        

BARRIOZONA: ¿Cómo nace la vocación teatral en Mario Zapién?

Mario Zapién: Mi vocación surgió cuando uno de mis hermanos mayores me llevó —del rancho donde vivíamos al
pueblo— al cine, y vi la primera película a la edad de seis años. Cuando vi esa película supe que yo quería hacer eso. Y
empecé hacer mis pininos (en las celebraciones escolares: día de las madres, día del maestro, etc).

BARRIOZONA: ¿Cómo nace el nombre de Teatro Meshico?

Mario Zapién: El nombre surgió buscando algo que nos identificara —de manera directa, y muy concreta— con nuestra
cultura. Meshico es el nombre original de México, y significa “en el ombligo de la luna”, en lengua náhuatl.  

BARRIOZONA: ¿Cómo era el teatro en español en Estados Unidos hace un par de décadas y cómo ha evolucionado?

Mario Zapién: Precisamente, desde hace unos veinte años para acá, el teatro (específicamente latinoamericano y
hablado en español) ha crecido de manera considerable. Esto es debido a que existen festivales que proyectan no sólo
a grupos u organizaciones locales en diferentes ciudades de la Unión Americana, sino que también se traen grupos
muy importantes de distintos lugares de Latinoamérica. Diría que eso ha producido un gran apoyo a niveles
profesionales bastante distintivos.

BARRIOZONA: ¿Y cómo ha evolucionado como actor y dramaturgo Mario Zapién?

Mario Zapién: La evolución en un artista se da de acuerdo a su madurez. Después de hacer teatro por 30 años, puedo
decir que actualmente estoy disfrutando esa madurez que cada vez se vuelve un gozo más interno. Cada proyecto nuevo
lo disfruto con la creación —ya sea actuando, dirigiendo, o escribiendo— y, sobre todo, poder expresar lo que yo soy a
través del poco conocimiento que tengo de nuestra cultura.

BARRIOZONA: ¿Se siente satisfecho Mario Zapién de su vida teatral o hay mucha tela que cortar todavía?

Mario Zapién: La satisfacción es algo pasajero. Después de terminar un proyecto, estoy satisfecho; pero
inmediatamente surge una insatisfacción, porque uno cree que siempre puede superar lo que ha hecho. En general,
creo que puedo hacer mucho más; pero, obviamente, es necesario que varios elementos cuajen y confluyan para
construir algo grande.

BARRIOZONA: ¿Dónde encuentras a los actores de Teatro Meshico?

Mario Zapién: Impartí algunos talleres y llegaron varias personas. De esas personas surgieron unas que estaban
inclinadas por hacer algo más serio; eso sería un grupo o compañía teatral que representara ciertas obras con un
sentido social comunitario. La idea era construir una compañía estable, con gente que quisiera prepararse. Así se
construyó el grupo. Tenemos clases y montamos las obras. Es importante decir que el grupo siempre está abierto para
recibir nuevos miembros (con o sin experiencia).

BARRIOZONA: ¿Cuáles son los requisitos para alguien que quiera participar en Teatro Meshico?

Mario Zapién: Muchas ganas. Un compromiso, a veces estoico. Todas las personas tienen talento y sensibilidad. Lo
difícil es desarrollar al máximo esas preciadas virtudes.

BARRIOZONA: ¿Cuánto tiempo dura más o menos el aprendizaje de alguien que pretende ser actor?

Mario Zapién: Cuatro, cinco, o más años. Depende del aprendiz. Lo que mencioné anteriormente.

BARRIOZONA: ¿Cómo enfrentan los costos de producción? ¿Ha tratado Teatro Meshico de conseguir apoyo oficial o
subsidios?

Mario Zapién: Por ahora los costos los solventamos nosotros mismos. Estamos en proceso de obtener el status de “no-
lucrativo”. Lleva tiempo. Con los recortes presupuestales que ha hecho el gobierno de Arizona le ha pegado directo al
corazón de las artes. Lo veo difícil, pero no imposible. Trataremos de obtener alguna ayuda para desarrollarnos mejor.

BARRIOZONA: Háblanos de la temática de las obras de Teatro Meshico.

Mario Zapién: Todas tienen un sentido profundamente social. Creo que las sociedades se forman mejor cuando tienen
una conciencia clara de su cultura. Las comunidades se forman en el convivio con los demás: nos reconocemos de una
manera general; pero debemos conocernos de manera particular. En el caso específico de (la obra) “Imágenes en el
viento”, son tres obras de un acto.
La máscara, es una obra que trata sobre el incesto, la violación y sus consecuencias
inevitables.
La carta, es más una indagación, una búsqueda, que trata sobre la muerte —de manera universal. Y gracias
a la vida
, trata sobre el aborto; pero el estilo aunque es realista, le puse tintes de simbología.

BARRIOZONA: ¿Por qué empleas el uso de fuertes símbolos de identidad cultural en tus obras?

Mario Zapién: Toda cultura está formada de símbolos que se usan —de una manera u otra— en la vida. Toda forma
escrita —por ejemplo— está formada de símbolos. Un saludo, un abrazo, las ofensas, despedidas o amoríos, con
señales físicas, conllevan una simbología que aprendimos viendo a los mayores. Nuestra cultura tiene una fuerte
simbología que puede penetrar la sensibilidad, el espíritu y el alma, si se saben manejar. Ahí está el Calendario Azteca,
por sólo decir un ejemplo mayor. Pero existen cosas que hacemos cotidianamente (a veces sin darnos cuenta) que
están preñadas de simbología que nutren nuestra identidad: tradiciones, costumbres, comida... Es un punto del que se
puede hablar extensamente.

BARRIOZONA: ¿Cómo ha reaccionado el público antes algunas obras como "Hijos del Arco Iris"?

Mario Zapién: Según comentarios, la gente tenía preguntas de entendimiento. El tema, llevado de la manera que se hizo,
estaba claro; más bien era en la forma que se presentaron un par de escenas, crearon dudas. La muerte es un
personaje que está cerca de los enfermos siempre; a algunas personas les dolió ese detalle. A otros les pareció una
buena idea. Eso es lo importante: escarbar en la conciencia de la gente. Al fin de cuentas, cada uno decide y toma o
rechaza lo que siente en el momento.

BARRIOZONA: ¿Cómo se diferencia tu compañía teatral de otras que operan en el Valle?

Mario Zapién: Tenemos clases. No audicionamos buscando actores o actrices. Llevamos una disciplina de taller teatral,
luego empleamos lo que se estudió en la siguiente obra. Principalmente esos puntos. Lo demás; calidad,
profesionalismo, ese tipo de cosas, no me corresponde a mí decirlo, sino más bien a los medios de comunicación.

BARRIOZONA: ¿Qué nos puedes decir acerca de la obra “Vuelos de Papel”?

Mario Zapién: Es la obra que más se ha representado entre Arizona y California: más de mil representaciones. Habla de
las pandillas, la desintegración familiar, la violencia doméstica, la globalización que trata de excluir a ciertas gentes.
Obra simple en su planteamiento, pero muy profunda en su mensaje. Sobre todo por el personaje el Abuelo —un
anciano indígena—que con su conocimiento de la cultura, hace pensar a su nieto —radicado acá en Los Estados
Unidos— y le enseña a comprender mejor las cosas.

BARRIOZONA: ¿Cómo puede la comunidad apoyar el trabajo de Teatro Meshico?

Mario Zapién: Asistiendo a nuestras representaciones. Invitando gente que no haya visto teatro antes. La gente que
tenga las posibilidades de ser voluntarios, pueden ayudar en luces, sonido; o que tengan telas o pintura, madera. Estas
cosas principalmente.

BARRIOZONA: ¿Algo que quieras agregar para concluir esta entrevista?

Mario Zapién: Entender que la cultura es primordial; tenerla, compartirla, y hacerla parte de nuestras vidas. Y agradecerle
a los medios de comunicación por el apoyo.


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Apoyada en la esencia más pura del teatro y nutrida con la extensa experiencia escénica y madurez
artística de su creador, Mario Zapién, la compañía teatral destaca en los foros de Phoenix, Arizona.
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